En un mercado repleto de nombres prestados y colecciones predecibles, ISSEY MIYAKE EYES ofrece algo cada vez más escaso: una auténtica impronta creativa.
La mayoría de las gafas de diseño nacen de un acuerdo de licencia. Se cede una marca de moda a un grupo especializado en gafas, se fabrica una colección y aparece un logotipo reconocible en la patilla. ISSEY MIYAKE EYES sigue un camino diferente.

Creada en 2015, no se trata de una línea convencional de accesorios con licencia, sino de una colaboración continua entre MIYAKE DESIGN STUDIO y Kaneko Optical, uno de los fabricantes de gafas más prestigiosos de Japón. Ambas empresas colaboran en el desarrollo, la producción y la venta de los productos. El nombre de Kaneko Optical aparece incluso grabado en las monturas, un reconocimiento inusualmente visible a las personas responsables de su fabricación.

ISSEY MIYAKE EYES también parece encajar a la perfección con el giro actual del mercado hacia lujo tranquilo, sin necesidad de fingir una actitud. A medida que los consumidores se alejan de los logotipos llamativos y se inclinan por la artesanía, la durabilidad y el diseño discreto, las monturas de la marca transmiten valor a través de las proporciones, los materiales y la confección. Nada está ahí simplemente para indicar precio o estatus; el reconocimiento corresponde a quienes comprenden lo que están contemplando. En ese sentido, ISSEY MIYAKE EYES no sigue en absoluto la tendencia del «lujo discreto». Ya lo practicaba mucho antes de que el sector le pusiera nombre.

Esta estructura preserva algo muy valioso: la independencia de pensamiento. Las colecciones no se basan en logotipos de temporada ni en fórmulas de mercado. Parten del material, la estructura, el movimiento y la relación entre un objeto y la persona que lo lleva puesto.

Quizás eso también explique por qué rara vez se encuentra esta marca en una óptica cualquiera. No todas las colecciones destacadas llegan acompañadas de un ejército de agentes, incentivos agresivos y expositores de venta ya preparados. ISSEY MIYAKE EYES no se impone artificialmente para estar en todas partes. Invita al óptico a descubrirla, comprenderla y tomar una decisión informada.

Y esa elección es importante. Demasiadas ópticas acaban, en la práctica, atadas a ese mismo puñado de distribuidores. Sus estanterías empiezan poco a poco a parecerse a las de todos los competidores de la zona y luego se preguntan por qué se estancan las ventas. Cuando todas las ópticas ofrecen lo mismo, los clientes tienen pocos motivos para elegir una en lugar de otra.

La verdadera selección comienza donde termina la comodidad.
ISSEY MIYAKE EYES se rige por tres principios: estilos esenciales para el día a día, una calidad excepcional en cada material y cada detalle, y productos diseñados para durar muchos años. En conjunto, expresan el concepto japonés de la belleza en el uso, donde la funcionalidad no entra en conflicto con la estética, sino que se convierte en su forma más pura.

El resultado son unas gafas que transmiten un aire experimental a la vez que práctico, arquitectónico a la vez que humano. Su identidad proviene de la inteligencia del objeto, nunca de un logotipo desmesurado.

En un sector en el que las gafas pueden parecer desconectadas de las casas de moda cuyos nombres llevan, ISSEY MIYAKE EYES ofrece una auténtica continuidad de visión. No se trata simplemente de unas gafas que llevan el nombre de Issey Miyake. Son las ideas de Issey Miyake, investigadas, diseñadas y convertidas en prendas que se pueden llevar puestas.
De espíritu independiente. De ejecución precisa. Merece la pena descubrirlo por ti mismo.