El negocio de la confianza: Por qué el regreso de RIMOWA a las gafas necesitaba a MYKITA

En el lujo, la credibilidad rara vez es transferible. Se construye lentamente, a menudo con dolor, y casi nunca se toma prestada. Esto es especialmente cierto en el caso de las gafas, una categoría que, al igual que la relojería suiza, se rige por una jerarquía tácita de legitimidad, dominio técnico y aceptación cultural.

RIMOWA, ahora firmemente integrada en LVMH, es un ejemplo de esta dinámica. Su trayectoria en el sector de las gafas subraya una verdad más amplia: ni siquiera los grupos de lujo más poderosos pueden atajar la confianza en sectores especializados.

El primer intento: Cuando la potencia no basta

Tras incorporarse a LVMH y bajo la dirección de Alexander Arnault, RIMOWA estudió la posibilidad de entrar en el sector de las gafas de forma independiente. Sobre el papel, la decisión tenía sentido por el fuerte valor de la marca, la herencia del diseño industrial y el acceso a uno de los ecosistemas de lujo más sofisticados del mundo.

Sin embargo, el intento no tuvo eco.

Las gafas, como la relojería, no son simplemente una cuestión de estética o marca. Se trata de ingeniería, experiencia en materiales y décadas de conocimientos acumulados. Los consumidores y, lo que es más importante, los conocedores del sector, detectan inmediatamente cuando una marca carece de esa profundidad.

Esto plantea una pregunta incómoda pero necesaria: ¿carece Thélios, la rama de gafas de LVMH, de la credibilidad cultural necesaria para afianzar este tipo de proyectos?

La solución MYKITA: La ingeniería se une a la ingeniería

La renovada colaboración con MYKITA ofrece una respuesta mucho más convincente.

En el fondo, esta asociación funciona porque se basa en un lenguaje industrial común. Ambas empresas son maestras del metal: RIMOWA, con sus icónicas maletas de aluminio; MYKITA, con sus monturas de acero inoxidable y titanio diseñadas con precisión.

No se trata de una colaboración superficial. Es una alineación técnica.

La colección Primavera 2026 refuerza esta narrativa. Fabricada a mano en MYKITA HAUS (Berlín), la línea HERITAGE integra anillos de aluminio anodizado con estructuras de acero inoxidable, creando monturas que parecen diseñadas más que estilizadas.  

La introducción del color Clay Green combinado con lentes Raw Brown Gradient añade una estética sutil, casi patinada, que sugiere longevidad sin nostalgia. Por su parte, el nuevo modelo de aviador MR006 refina una silueta clásica en lugar de reinventarla, lo que refuerza el compromiso de la colección con la atemporalidad por encima de las tendencias.

Liderada por talentos alemanes como Nina Hoss y Leon Dame, la campaña se apoya en valores de disciplina, artesanía y rigor artístico que reflejan el propio producto.  

Una cuestión mayor: Independencia frente a infraestructura

Pero más allá del producto, esta colaboración pone de manifiesto una tensión más profunda en la industria.

¿Por qué necesitaba RIMOWA a MYKITA?

Si LVMH ya es propietaria de Thélios, ¿por qué no construir el proyecto internamente?

La respuesta está en la percepción. En gafas de alta gama, las marcas independientes siguen teniendo un nivel de autenticidad que a los grandes grupos de lujo les cuesta reproducir. La reputación de MYKITA, basada en la innovación tecnológica y la producción en Berlín, ofrece una forma de capital cultural que no puede fabricarse de la noche a la mañana.

Esto es un reflejo de la industria relojera, donde las casas independientes a menudo definen la vanguardia, incluso cuando los conglomerados dominan la distribución y la escala.

El Paralelo AMIRI: Cuando la moda carece de ADN técnico

El contraste se agudiza aún más cuando se observan los recientes intentos de las marcas que dan prioridad a la moda. La última colección de gafas de Amiri, por ejemplo, fue recibida con escepticismo por los expertos del sector, que la consideraron estética pero técnicamente poco convincente.

No se trata de un caso aislado. La alta costura sigue teniendo problemas con las gafas porque a menudo aborda la categoría como una extensión del prêt-à-porter, en lugar de como una disciplina por derecho propio.

¿Cuál es el resultado? Productos que aparentan, pero no se ganan el respeto a largo plazo.

Una dirección saludable para el sector

La colaboración MYKITA | RIMOWA sugiere un camino más sostenible.

En lugar de forzar la integración vertical, favorece la especialización. En lugar de confiar únicamente en la infraestructura del grupo, reconoce el valor de la experiencia independiente.

Y quizá lo más importante, respeta la inteligencia del consumidor.

Lo que realmente importa no es si MYKITA acabará uniéndose a LVMH o si Thélios se convertirá en una fuerza más creíble. Lo más importante es lo siguiente: las gafas de lujo, al igual que la relojería, siguen recompensando a quienes dan prioridad a la artesanía sobre el control.

En ese sentido, esta asociación no sólo es exitosa, sino necesaria.

Un recordatorio de que, en determinados sectores, la credibilidad no se adquiere. Hay que ganársela, a menudo con la ayuda de quienes ya han hecho el trabajo.

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