En una industria a menudo consumida por la exageración, Lunetterie Générale entra en el terreno de las gafas sin montura con un susurro, definido por la precisión, la sobriedad y la luminosidad de los detalles.

Con el debut de St-Tropez, el atelier canadiense presenta un nuevo arquetipo de gafas de lujo: una montura que oscila delicadamente entre la presencia y la ausencia, haciéndose eco de la elegancia de la Riviera francesa.
Lejos de ser un ejercicio minimalista, St-Tropez es una meditación sobre los placeres sensoriales y simbólicos de la Costa Azul. Las lentes flotantes -ligeras como el aire, pero ancladas con seguridad- recuerdan a los yates a la deriva frente a la costa de Cap d'Antibes. Están sujetas por una mezcla enrarecida de titanio, paladio y oro de 18 quilates, cuyo sutil brillo evoca la luz mediterránea bailando sobre el agua.

En el corazón del enfoque de Lunetterie Générale se encuentra una profunda devoción por la experiencia artesanal. Cada par está hecho a mano en Japón por maestros artesanos, guiados a través de más de 300 pasos de producción de precisión. Esta rareza es intencionada. Producidas en lotes limitados, cada montura se convierte no sólo en un producto, sino en una pièce de résistance, una reliquia de refinamiento ponible.

[...] Lunetterie Générale - Gafas arquitectónicas de Canadá, mezcla de lujo y modernidad. [...]